
Una noche de terror vivieron Juana Ricardina Quispe Monroy, de 72 años, y su esposo Máximo Choque Mestas, de 82 años, en su humilde vivienda de la comunidad de Kata, distrito de Nicasio. La pareja de adultos mayores fue víctima de un violento asalto la noche del último domingo 04 de mayo, donde delincuentes se llevaron sus ahorros, mercadería de su tienda, ferretería y hasta combustible.
Conmovida, Juana Ricardina relató que alrededor de las 11 de la noche, al menos tres malhechores ingresaron a su domicilio mientras dormían. Sospechan que podrían haber sido más los implicados en este acto delictivo que ha consternado a la comunidad campesina de Qata.

Los asaltantes, con total sangre fría, exigieron a la pareja la entrega de su dinero. «Me dijeron dónde está el dinero», contó Juana, quien junto a su esposo fue brutalmente inmovilizada. A ella la ataron con cinta de embalaje ya su esposo con cordones, mientras los delincuentes registraban cada rincón de la vivienda en busca de objetos de valor.
El botín de los criminales ascendió a una suma considerable: más de 7,800 soles, de los cuales 1,800 pertenecían a Juana y más de 6,000 a don Máximo. Pero el robo no se limitó al dinero en efectivo. Los delincuentes también saquearon la pequeña tienda que la pareja administraba, llevándose balones de gas, cajas de cerveza, productos de ferretería y otros enseres. Además, sustrajeron 15 galones de combustible, entre gasolina y petróleo, y más de 500 soles producto de las ventas.

La angustia de Juana y Máximo se agudiza al revelar que el dinero robado estaba destinado a la delicada salud de don Máximo. «Sus familiares le regalaban dinero para poder curarse de la enfermedad que tiene», lamentó Juana. Con lágrimas en los ojos, recordó las palabras de su esposo: «Ya tengo dinero para poder morir», a lo que ella respondió con dolor: «Con los 6 mil soles nos morimos».
Tras el traumático suceso, la pareja de ancianos buscó ayuda en la comisaría de la provincia de Lampa durante la mañana del lunes, sin embargo, denunciaron que no recibieron la atención esperada. Esta situación los obligó a trasladarse hasta la ciudad de Juliaca en busca de justicia y para que se esclarezcan los hechos.

Finalmente, se sabe que en la comunidad Kata del distrito de Nicasio ya anteriormente se registraron varios asaltos, lo que se sospecha que los delincuentes serian de la misma zona. Los afectados claman por una próxima investigación y la captura de los responsables para que este indignante hecho.
