La situación de la infraestructura educativa en la región Puno atraviesa un momento crítico. Así lo advirtió el exdirector de la Dirección Regional de Educación Puno (DREP), Edson De Amat Apaza Apaza, quien calificó como “caótica” la realidad que enfrentan miles de estudiantes en inicial, primaria y secundaria.

Según detalló, en la región existen aproximadamente seis mil instituciones educativas. De ese total, cerca de mil no cuentan con local propio y funcionan en espacios alquilados, prestados, salones comunales e incluso viviendas particulares. “Hay una brecha fuerte que cerrar. Es lamentable que los gobiernos de turno solo hayan dado miradas parciales a algunas instituciones y el resto continúe en abandono”, expresó.

El panorama se agrava al considerar que únicamente 237 instituciones tendrían la brecha de infraestructura cerrada y cumplirían con condiciones adecuadas al 100 %. Esto significa que más de 4 mil 700 colegios operan en ambientes que no reúnen los estándares necesarios para garantizar un servicio educativo digno.

La brecha de inversión en infraestructura educativa asciende, según estimaciones, a 11 mil millones de soles a nivel regional. Una cifra que refleja la magnitud del desafío pendiente para los gobiernos locales, el Gobierno Regional y el Ejecutivo nacional.

Apaza precisó que solo esas 237 instituciones cuentan con servicios completos como agua, energía eléctrica e internet. El resto presenta carencias totales o parciales, situación que impacta directamente en la calidad del aprendizaje y en las condiciones de trabajo de docentes y estudiantes.

La problemática es más severa en las zonas rurales, donde, según señaló, la atención de las autoridades suele concentrarse en áreas urbanas. “Lamentablemente nuestros alcaldes se fijan más en la zona urbana que en la rural”, afirmó.

Las provincias de Carabaya y Sandia, especialmente en la zona de selva, figuran entre las más afectadas. En estos territorios, además de la precariedad de la infraestructura educativa, se suma la falta de conectividad vial, lo que agrava el aislamiento de cientos de escolares.

El exfuncionario recordó que durante su gestión en la UGEL Carabaya se crearon más de 105 instituciones educativas, y que desde la DREP también se impulsó la apertura de nuevos centros. Sin embargo, enfatizó que la creación de escuelas debe ir acompañada de la responsabilidad de los distintos niveles de gobierno para implementar y dotar de infraestructura adecuada a estos planteles.

En el contexto del próximo proceso electoral regional, Apaza planteó que el futuro director regional de Educación convoque a los candidatos a la gobernación y a las alcaldías provinciales para que asuman compromisos concretos en favor del sector. “Apostar por la educación es apostar por el progreso y desarrollo”, remarcó.

Mientras tanto, miles de niños y adolescentes continúan asistiendo a clases en condiciones que distan de ser óptimas. La deuda en infraestructura educativa no solo es una cifra millonaria; es una realidad diaria que compromete el presente y el futuro de la región.

R.C.M.

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