
El Colegio Militar Inca Manco Cápac atraviesa una situación institucional compleja ante la falta de una decisión del Gobierno Regional de Puno sobre su reubicación y la culminación del expediente técnico para el inicio del proyecto de infraestructura. El director académico, Jorge Moisés Molina Quenta, informó que el expediente técnico del nuevo colegio presenta un avance aproximado del 98 % y solo restan observaciones vinculadas al componente sanitario, cuya subsanación permitiría la aprobación del documento en un plazo estimado de una a dos semanas.
Actualmente, la institución funciona en ambientes del Instituto Superior Tecnológico Público José Antonio Encinas, cuya administración ha solicitado la recuperación de sus espacios para el desarrollo de sus propios proyectos. Según explicó el director, la ausencia de una infraestructura propia impide que el colegio militar acceda a un plan de contingencia presupuestado, lo que dificulta una reubicación inmediata, considerando que en la ciudad de Puno no existen otros locales que cumplan con las condiciones mínimas requeridas para este tipo de institución educativa.
Molina Quenta señaló que la definición sobre la ubicación temporal o permanente del colegio depende exclusivamente del Gobierno Regional, en coordinación con la Dirección Regional de Educación, conforme a lo establecido en la normativa que regula a los colegios militares a nivel nacional. Indicó que este problema se arrastra desde hace varios años. (R.A.)
