La muerte de un ciudadano atropellado por un mototaxi el pasado viernes 7 de noviembre generó indignación en Juliaca. La víctima realizaba labores de limpieza pública; habría trabajado informalmente durante cerca de tres años sin figurar en planilla. Su fallecimiento expuso una grave precarización laboral, al punto de que su entierro se realizó sin el debido reconocimiento institucional.

La secretaria general del Sindicato de Trabajadores de San Román, Yolanda Coila Monteagudo, denunció que la Unidad de Gestión de Residuos Sólidos (UGRS) intenta «hacer pasar el tema por agua tibia». Coila reveló un audio del jefe de la Unidad, Arturo Oroz Bocángel, buscando deslindar el vínculo laboral, pese a que el fallecido cubría el turno de su pareja sin contrato, sin seguro y sin protección.

El sindicato afirma que la municipalidad intenta evadir su responsabilidad por el hecho. Aunado a esto, Coila Monteagudo denunció que fueron excluidos de la convocatoria para la elección del Comité de Salud y Seguridad en el Trabajo, un requisito legal clave. Esta omisión agrava la falta de garantías de seguridad y salud, y demuestra la negligencia institucional hacia la protección de los obreros.

(E.C)