
Con profundo dolor y preocupación, Miriam Giovanna Montalico Mucho, madre de familia, denunció públicamente que el padre de sus hijos, Jesús Andrés Zea Rodríguez, se llevó a sus dos menores —una niña de 12 años y un niño de 4— sin su consentimiento, situación que la mantiene en un estado de angustia constante desde el pasado miércoles 31 de diciembre.
Según relató la madre, ese día por la mañana salió rumbo a la ciudad de Ilave para asistir a una entrevista de trabajo, dejando a sus hijos en el departamento que alquilaba. Al retornar, se llevó la inesperada y devastadora noticia de que los menores ya no se encontraban en el lugar. La propietaria del inmueble le informó que el padre de los niños, acompañado de una señorita, se los había llevado, indicando que retiraba “mercadería”. Sin embargo, junto a los menores también se habrían llevado sus pertenencias personales, entre ellas ropa, un colchón, frazadas y otros enseres.

Desde ese momento, Miriam señala que ha intentado comunicarse insistentemente con el progenitor de sus hijos, sin obtener respuesta. “No me contesta las llamadas ni los mensajes, me ha bloqueado”, manifestó, agregando que esta situación la viene afectando seriamente en lo emocional. Indicó además que, producto de la angustia, lleva varios días sin poder alimentarse adecuadamente.
La madre de familia contó que hace aproximadamente un mes decidió separarse del padre de sus hijos debido a constantes maltratos psicológicos y económicos. Según su testimonio, pese a promesas de cambio, la situación nunca mejoró, lo que la llevó a tomar la difícil decisión de terminar la relación. Tras la separación, señaló que Jesús Andrés Zea Rodríguez, ingeniero civil, viajaba con frecuencia entre Juliaca y Puno, situación que le generó temor. “Yo ya sentía un acoso de su parte y miedo de que pudiera hacerme algo”, expresó.

Miriam también relató que acudió a la Policía para pedir ayuda, pero le indicaron que, al tratarse del padre, la situación era más compleja. De igual forma, señaló que al recurrir al Ministerio de la Mujer le informaron que debía esperar al menos dos días para formalizar una denuncia, lo que incrementó su sensación de desamparo.
En su testimonio, la madre denunció además haber sido víctima de agresiones psicológicas por parte de la madre de Jesús Andrés Zea Rodríguez, quien incluso habría acudido al colegio de su hija para insultarla públicamente. Afirmó que nunca fue aceptada por la familia del progenitor y que desconoce cómo se encuentran actualmente sus hijos, especialmente el menor, quien —según indicó— no está acostumbrado a estar lejos de ella ni de su entorno.

Miriam Montalico señaló que solo cursó estudios de computación y que, para subsistir, se dedica al tejido, trabajo que realiza por destajo y con una remuneración mínima. Indicó que, durante la convivencia, el padre de sus hijos no le permitía trabajar, limitando su independencia económica.
Finalmente, entre lágrimas, hizo un llamado directo al padre de sus hijos: “Le pido al señor Jesús que, por favor, me regrese a mis pequeños. Ellos me necesitan y yo solo quiero volver a estar con ellos”. La madre espera que las autoridades competentes intervengan con prontitud para salvaguardar el bienestar de los menores y esclarecer esta delicada situación.
