La región Puno enfrenta un escenario de muy alto riesgo por inundaciones y movimientos de masa durante la temporada de lluvias que se extenderá entre noviembre de 2025 y enero de 2026, según el más reciente informe de la Oficina Regional de Gestión del Riesgo de Desastres y Seguridad (ORGRD) del Gobierno Regional de Puno.

De acuerdo con el documento, que se elaboró a partir de información técnica del SENAMHI, la Autoridad Nacional del Agua (ANA) y el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (INGEMMET), se identificaron 4,130 centros poblados con riesgo muy alto por movimientos en masa, donde residen 195,045 personas, distribuidas en 131,504 viviendas. Además, en estas zonas se ubican 126 establecimientos de salud y 1,114 instituciones educativas vulnerables ante posibles deslizamientos o huaicos.

En cuanto al riesgo por inundaciones, el estudio advierte que 351 centros poblados podrían verse seriamente afectados, comprometiendo la seguridad de 21,041 personas, 12,980 viviendas, 16 establecimientos de salud y 154 instituciones educativas.

El ingeniero John Ccama Lipa, jefe de la ORGRD, explicó que estos resultados se basan en el análisis de información meteorológica y geológica actualizada, que permite anticipar las zonas más vulnerables durante el próximo periodo de lluvias.

“Debemos empezar a trabajar todos, desde los diferentes niveles de gobierno e instituciones, para reducir el impacto de daños ante una eventual emergencia”, enfatizó.

Ccama Lipa exhortó a las autoridades locales y a la población a mantenerse informadas y reforzar las acciones de prevención, preparación y respuesta. Señaló que el Gobierno Regional ya cuenta con un nuevo escenario de riesgo por lluvias para el verano de 2026 (enero-marzo), con información más detallada por provincias, lo que permitirá a los gobiernos provinciales y distritales adoptar medidas inmediatas para mitigar los posibles impactos.

Asimismo, precisó que el Gobierno Regional ha facilitado combustible a los municipios que lo solicitaron para labores de prevención, pero remarcó que los gobiernos locales también deben implementar y complementar medidas de preparación de acuerdo con sus propias evaluaciones.

“La prevención debe ser un trabajo conjunto. No podemos esperar a que ocurra la emergencia para actuar”, concluyó el funcionario.

Este escenario refuerza la urgente necesidad de planificación y articulación interinstitucional para proteger la vida de miles de familias puneñas que habitan en zonas vulnerables ante las intensas lluvias que se avecinan.

R.C.M.

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