
En el marco del Día Universal del Niño, conmemorado cada 20 de noviembre, el Módulo Defensorial de Juliaca desarrolló este sábado 22 una jornada especial en el Establecimiento Penitenciario de Juliaca, como parte del Programa Rompiendo Cadenas. La actividad estuvo orientada a brindar espacios de acompañamiento emocional, recreación y soporte afectivo a los hijos e hijas de personas privadas de libertad.
El coordinador del módulo, Nivardo Enríquez Barriales, informó que los menores participaron en momentos de reflexión, juegos, cantos y dinámicas integradoras, además de recibir juguetes y disfrutar de ambientes recreativos preparados especialmente para ellos. “Buscamos garantizar sus derechos fundamentales —como la identidad, salud, recreación y el fortalecimiento de los lazos familiares— y llevar un mensaje de alegría, esperanza y dignidad a los espacios penitenciarios”, manifestó.

La jornada contó con el apoyo de diversas instituciones aliadas: el Programa Nacional Justicia Juvenil Restaurativa del Ministerio Público, el Seguro Integral de Salud (SIS), la UGEL San Román, el Centro de Salud Mental Comunitario, la DEMUNA, el Centro de Emergencia Mujer, además de la participación artística del show infantil Kusi Siña de la Policía Nacional del Perú, que cerró la actividad con música, baile y dinámicas lúdicas.
Asimismo, estuvieron presentes integrantes del Consejo de Coordinación Provincial del Programa Rompiendo Cadenas de San Román, quienes reafirmaron su compromiso con la protección integral de niñas, niños y adolescentes en situación de alta vulnerabilidad. También destacaron la labor de la Defensoría del Pueblo en la defensa y promoción de los derechos humanos, especialmente en contextos donde la niñez requiere mayor atención y acompañamiento.

Enríquez añadió que, desde el lunes 18 de noviembre, personal del Módulo Defensorial viene visitando los domicilios de los hijos de internos para verificar sus condiciones de vida. Estos recorridos permiten conocer dónde y con quién se encuentran, además de identificar posibles situaciones de vulneración de derechos. En casos necesarios —precisó— se realizan intervenciones inmediatas para garantizar la protección de los menores y denunciar o sancionar a los responsables, asegurando la restitución de sus derechos.
La Defensoría remarcó que este tipo de acciones no solo contribuye a generar entornos seguros y afectivos para los menores que ingresan al penal, sino que también fortalece el acompañamiento integral a familias marcadas por el encarcelamiento, reafirmando el compromiso de velar por el bienestar de la niñez en la región.
