Decisión busca normalizar la distribución de gas doméstico ante impactos sociales no previstos en la región altiplánica

El Organismo Supervisor de la Inversión en Energía y Minería (OSINERGMIN) dejó sin efecto la normativa que exigía el rotulado obligatorio de cilindros de GLP en la región Puno, luego de que esta medida provocara una crisis de abastecimiento de gas doméstico en diversas provincias puneñas.
La decisión fue oficializada el 24 de julio de 2025 mediante un oficio emitido por el ingeniero José Luis Polo Orellana, jefe de la Oficina Regional de OSINERGMIN en Puno. En el documento, se indica que la medida se revoca por generar “impactos sociales no previstos”, que afectaron gravemente la distribución y disponibilidad del Gas Licuado de Petróleo (GLP) en la región.

Empresas envasadoras seguirán siendo responsables del mantenimiento de los cilindros
Según el Reglamento de Comercialización de GLP, la responsabilidad del mantenimiento, identificación y seguridad de los cilindros recae exclusivamente en las empresas envasadoras, conforme a lo establecido en los artículos 45, 49 y 57 de dicha normativa.
OSINERGMIN recordó que estas empresas deben garantizar el cumplimiento de los estándares técnicos y de seguridad, asegurando así la protección del consumidor final frente a posibles fugas, explosiones o deterioro del material.

Se busca evitar futuras interrupciones en el suministro de GLP
La comunicación oficial del ente regulador también destaca la necesidad de coordinación entre todos los agentes de la cadena de comercialización, desde las plantas envasadoras hasta los puntos de venta, para promover condiciones seguras y sostenibles de acceso al GLP.
Esta colaboración interinstitucional —remarcó OSINERGMIN— es fundamental para evitar futuras interrupciones en el abastecimiento, especialmente en contextos donde las familias dependen del gas doméstico para cocinar o calefaccionarse.

Alivio entre comerciantes y consumidores puneños
La decisión de revocar esta medida fue recibida con alivio por parte de distribuidores, comerciantes y usuarios, quienes en semanas recientes manifestaron su preocupación ante la escasez de cilindros rotulados y la dificultad para adquirir GLP.
No obstante, este episodio ha reavivado el debate sobre la necesidad de evaluar el impacto social y logístico de las nuevas regulaciones, particularmente en sectores sensibles como el energético, donde cualquier error en planificación puede repercutir directamente en la economía familiar y la salud pública.
