
La suspensión de las atenciones en consultorios externos del Hospital Carlos Monge Medrano, ocurrida ayer en la mañana, generó un verdadero caos hoy. Desde tempranas horas, largas colas de ciudadanos se formaron a las afueras del nosocomio, muchos de ellos esperando bajo el intenso frío que soporta la región de Puno.
Varios ciudadanos, algunos provenientes de otras provincias, llegaron desde las 4 de la mañana con la esperanza de alcanzar un cupo en las diferentes especialidades. Sin embargo, la indignación fue generalizada al constatar la falta de un comunicado oficial que informara qué especialidades estarían atendiendo hoy.
«Venimos de otras provincias desde muy temprano y a veces nos regresamos si no alcanzamos los cupos», señalaron algunos pacientes visiblemente molestos. Esta situación no solo implica una pérdida de tiempo, sino también de recursos económicos para quienes viajan desde lugares lejanos buscando atención médica.
yc.
