
Padres de familia y vecinos del PRONOEI Santa Trinidad, ubicado en el distrito de San Miguel, denunciaron la presunta sustracción de bienes y dinero del aula donde funcionaba esta institución educativa inicial, hecho que habría ocurrido en horas de la madrugada del lunes 16 de marzo.
Según relataron los afectados, alrededor de las 5:00 de la mañana la docente Katia Mariel Ortiz Vilca, junto con la coordinadora del programa y con apoyo de algunos padres de familia de otro sector, habría retirado diversos bienes del local donde funcionaba el PRONOEI. Entre los objetos mencionados se encuentran alfombras, un escritorio, sillas para los niños y otros implementos que, de acuerdo con los vecinos, fueron adquiridos o prestados por los propios moradores del barrio para el funcionamiento del aula.
Los padres de familia señalaron que el retiro de estos bienes se habría realizado sin previo aviso ni coordinación con la junta directiva de la urbanización ni con la Asociación de Padres de Familia (APAFA), pese a que la directiva —según indicaron— cuenta con reconocimiento en Registros Públicos.

“Nosotros tenemos nuestras cosas que el barrio ha dado para los niños. Había alfombras, un escritorio, sillitas y también dinero que estábamos juntando. Todo estaba en el local donde funcionaba el PRONOEI”, manifestó una de las madres de familia afectadas.
Asimismo, denunciaron que el aula operaba en un local alquilado, el cual habría sido dejado vacío y en desorden tras el retiro de los materiales. Incluso, indicaron que algunos elementos utilizados para acondicionar el ambiente, como telas o coberturas en las paredes, también habrían sido retirados.
De acuerdo con el testimonio de los vecinos, la alerta se produjo luego de que una persona del sector observara el traslado de los bienes en la madrugada y avisara a los representantes de la urbanización. Posteriormente, una dirigente señaló que logró conversar con la docente, quien habría indicado que el traslado se realizó por disposición de la coordinadora, argumentando que no había niños matriculados en ese lugar.

Sin embargo, los padres de familia refutaron esta versión y afirmaron que al menos cuatro niños que estudiaron el año pasado continúan en la zona y buscan matricularse nuevamente en el PRONOEI.
Otro de los puntos que generó preocupación entre los denunciantes es la desaparición de aproximadamente 3,000 soles, dinero que, según explicaron, había sido reunido por los propios padres y vecinos con el objetivo de reunir fondos para la futura construcción de un local propio para la institución educativa.
Los padres también indicaron que el pasado 10 de marzo se habría firmado un acta en la que la docente reconocía haber retirado los bienes y se comprometía a devolverlos junto con el dinero. En dicho documento —según señalaron— se establecía que la devolución se realizaría ese mismo día en horas de la tarde; sin embargo, hasta la fecha este compromiso no se habría cumplido.

Finalmente, los padres de familia solicitaron la devolución de los bienes y del dinero reunido, así como la intervención de las autoridades correspondientes para esclarecer lo ocurrido y garantizar la continuidad de la educación de los niños del sector.
