
Las pérdidas económicas en la Piscifactoría Los Andes, tras el atentado sufrido en sus instalaciones de producción de Ácora (tierra y lago), alcanzaron los dos millones de dólares, según informó su representante Jesús Marín Taco. Refirió que esto ha causado que la empresa no pueda cumplir con los compromisos que tenía pactados con sus clientes internacionales. Aunque, precisó que para reparar este daño se va a reforzar la cadena productiva con: Pomata, Moho y Juli.
“Así no se le quitará el trabajo a las 200 familias que están dentro de la planilla de la compañía. (…) Esto es un bache de los muchos que siempre hemos tenido. (…) Vamos a seguir adelante, porque Puno necesita seguir laborando”, dijo.
