
Un creciente malestar se registra en la población de Juliaca debido a la negativa de las empresas distribuidoras de gas, como HOGAS, a reemplazar balones antiguos que no cuentan con el código actual requerido por la normativa. Los usuarios han denunciado que deben hacer largas colas o esperar por horas, solo para que sus balones sean recargados y no cambios por unidades en mejor estado.
La situación es particularmente crítica en la planta de HOGAS ubicada en la salida a Puno. Los consumidores acuden a este punto con la esperanza de poder canjear sus balones deteriorados por otros que cumplan con las condiciones de seguridad y normativa vigentes. Sin embargo, se encuentran con constantes negativas por parte del personal de la empresa.
Según los pobladores afectados, los balones que no tienen el código grabado directamente en el cuerpo del cilindro no son aceptados para el canje. Esto ocurre a pesar de que estos mismos balones fueron adquiridos de forma legal hace años y, según los usuarios, aún cumplen con su función y no presentan daños que impidan su recarga segura.
Ante esta problemática, los ciudadanos de Juliaca exigen la intervención urgente de organismos reguladores como OSINERGMIN y la Defensoría del Pueblo. El objetivo es que se haga respetar el derecho de los consumidores y se garantice un trato justo y seguro en la comercialización de gas doméstico, asegurando que las empresas cumplan con sus responsabilidades y no perjudiquen a la población por normativas que, a su juicio, deben ser gestionadas sin afectar al usuario final.
(E.C)
