Según el analista Tirso Vargas, tras casi tres años de gestión regional y municipal, persisten problemas graves en salud, empleo y saneamiento. Las autoridades se concentran en obras pequeñas, sin impacto real en la calidad de vida de la población. Por ello, Puno sigue “como hace una década”, sin avances que marquen un punto de quiebre en su desarrollo.

Vargas Vargas advirtió que «a esta limitación se suma la ausencia de macroproyectos que impulsen sectores claves como agricultura, ganadería y turismo, pese a que este último es considerado estratégico desde 2006. Sin inversión sostenida ni una hoja de ruta clara, la región no logra competir con otras del sur. La falta de planificación impide proyectar crecimiento a mediano y largo plazo».

El analista también destacó «la responsabilidad ciudadana, considerando que las autoridades reflejan la calidad del voto. Señaló que es necesario elegir gobernantes con capacidad técnica y visión, no simples administradores. Solo líderes con enfoque estratégico podrán superar el atraso regional y orientar a Puno hacia un desarrollo sostenible».

FB