Los periodistas puneños Natalia Vizcarra y Javier Zúñiga han sido incluidos como testigos en una investigación por hurto agravado, luego de dar cobertura informativa a un robo de autopartes en el centro de Puno. La situación se escaló cuando la Policía cuestionó su presencia en el lugar e intentó obligarlos a revelar su fuente informativa, un hecho que genera preocupación sobre la libertad de prensa.

Cobertura noticiosa y hostigamiento policial

En declaraciones brindadas a la Oficina de los Derechos Humanos de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP), Vizcarra relató que recibió una llamada a las 9:15 am del jueves 12 de junio, alertando sobre el hurto de autopartes en una cochera ubicada en la intersección de los jirones Bartolomé Herrera y 7 de junio. Acudió al lugar junto a Zúñiga, llegando antes que la Policía.

A su arribo, el sitio ya estaba rodeado de vecinos y personas afectadas. Minutos antes de las 10 am, al llegar los agentes policiales y los propietarios de los vehículos robados, los periodistas fueron interpelados con preguntas como: «¿cómo llegaron antes que nosotros?», «¿quién les avisó?», «¿están involucrados?».

Ambos periodistas se identificaron con sus credenciales, pero el oficial a cargo las retuvo, anotó sus datos en el acta e informó que serán incluidos como testigos. Se les exigió firmar el documento sin consignar la hora de llegada ni permitirles dejar constancia de su labor periodística. Estos hechos se originaron tras su negativa a revelar la fuente que les proporcionó la información sobre el suceso.

(E.C)