El caso de la intoxicación masiva de escolares en la institución educativa de Cabana, Puno, ha tomado un nuevo rumbo. Pedro Ripalda Ramírez, director ejecutivo del Programa Nacional Qali Warma, llegó a la región para reunirse con padres de familia y docentes, y abordar las medidas a tomar tras este grave incidente.

Uno de los principales temas a tratar en la reunión será la búsqueda de atención médica especializada para los estudiantes afectados por el consumo de alimentos proporcionados por el programa social. Asimismo, se evaluará la posibilidad de otorgar indemnizaciones a las familias perjudicadas.

Ripalda Ramírez informó que, inicialmente, el caso había sido archivado por el Ministerio Público. Sin embargo, gracias a un informe periodístico que puso en evidencia la gravedad de la situación, el proceso fue reabierto. Actualmente, las autoridades competentes están llevando a cabo una exhaustiva investigación para determinar las responsabilidades de los involucrados y establecer las sanciones correspondientes.

Como parte de las medidas adoptadas, un total de 12 trabajadores de Qali Warma fueron separados de sus cargos por su presunta responsabilidad en los hechos ocurridos en la institución educativa de Cabana. Esta decisión busca garantizar que se tomen las acciones necesarias para evitar que situaciones similares se repitan en el futuro.

El director ejecutivo de Qali Warma enfatizó el compromiso del programa con la salud y el bienestar de los estudiantes, y aseguró que se trabajará de manera coordinada con las autoridades locales para brindar todo el apoyo necesario a las familias afectadas.

R.C.M.

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