Los hogares de Puno se enfrentarán a un incremento promedio del 9.8% en sus recibos de agua a partir de 2025, una decisión confirmada por Sandro Huamaní Antonio, director de Regulación Tarifaria de la Superintendencia Nacional de Servicios de Saneamiento (SUNASS). Este reajuste tarifario, de cumplimiento obligatorio, generará un impacto directo en la economía familiar y en los gastos mensuales de las familias.

Este significativo cambio tiene su origen en la Ley Marco de Saneamiento, actualizada en diciembre de 2023, la cual establece ajustes tarifarios por mandato expreso del Estado peruano. El Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento, a través del Decreto Legislativo 1620, encargó formalmente a SUNASS la revisión y actualización de las tarifas de agua en todo el país, proceso que ya se encuentra en marcha y que SUNASS debe culminar para diciembre de 2025.

Uno de los factores clave que impulsa este aumento es el reconocimiento total de la base de capital, que ahora incluye infraestructuras donadas o transferidas, no solo las inversiones propias de la empresa. Este mayor reconocimiento eleva la base de cálculo y, consecuentemente, el monto para el usuario, sumado a la revisión de la metodología de rentabilidad del capital invertido, que en Puno pasó de 4.35% a 6.69%.

Con este reajuste, el valor promedio por metro cúbico de agua pasará de S/ 2.99 a S/ 3.28, lo que significa un aumento de hasta un sol mensual por factura. Huamaní Antonio aseguró que el dinero adicional se invertirá en mejorar la infraestructura y calidad del suministro, con un estricto compromiso de fiscalización.

(E.C)