
En un acto de justicia comunal que resalta la efectividad de las Rondas Campesinas, una motocicleta Pulsar 180, robada el pasado 7 de enero en el distrito de Ocongate, fue recuperada y entregada a su propietario tras una tensa asamblea pública en la que los responsables confesaron sus delitos y señalaron a un presunto autor intelectual.
El Robo y la Confesión
Los implicados, identificados como Johnny Vilca, Ignacio y otros cómplices, admitieron haber sustraído la unidad de la Vía de Evitamiento en Ocongate para luego trasladarla hacia Macusani, pasando por rutas de Marcapata y Corani. Durante el careo ante las autoridades ronderiles, los jóvenes reconocieron su error y pidieron disculpas públicas, alegando haber sido coaccionados por un sujeto identificado como Samuel Solórzano.
Según el testimonio de uno de los retenidos, Solórzano, a quien describieron como su «jefe», los obligaba a robar bajo amenazas de muerte y los presionaba constantemente visitando sus domicilios. «Él nos decía que fuéramos a traer la moto para venderla… nos obligaba a la fuerza», declaró uno de los arrepentidos ante el presidente de las rondas.

Indignación del Propietario
A pesar de la recuperación del vehículo, el dueño de la motocicleta, un joven trabajador del sector privado, expresó su profunda frustración por el estado de su herramienta de trabajo. La unidad presenta daños severos: no arranca, tiene cables sueltos y le falta la placa original.
«Yo no veo arrepentimiento… la moto no funciona, no prende. ¿Quién me va a devolver los gastos de reparación y los costos del viaje hasta aquí?», cuestionó la víctima, quien también criticó que las unidades sean vendidas a «precios miserables» tras el esfuerzo que supone adquirirlas. Ante la falta de la placa, los confesos delincuentes aseguraron que esta se habría caído durante el trayecto o que fue entregada junto con el vehículo a Solórzano.
Compromiso y Sanción Rondera
Fiel a sus principios de darle «segundas oportunidades» a quienes muestran arrepentimiento genuino, la organización rondera estableció un acta de compromiso. Los implicados aceptaron no regresar a Ocongate y permanecer bajo la vigilancia y coordinación de la ronda de Macusani durante los próximos tres años, realizando labores de servicio como limpieza y otras tareas comunitarias.

El evento concluyó con la firma de la documentación respectiva por parte de los presidentes de las rondas de Ocongate y Macusani, reafirmando la coordinación entre distritos para combatir la delincuencia en la región. El caso ahora deja en la mira a Samuel Solórzano, señalado directamente como el cabecilla de esta red de robos de vehículos.
