
Néstor Chambilla, representante de los trabajadores del Instituto Nacional Penitenciario en Juliaca, que asumen una medida de lucha el dia de hoy, informó que el sindicato penitenciario ha presentado al Gobierno diversas propuestas de reforma para mejorar el trabajo en los penales a nivel nacional. Entre sus principales planteamientos figura la necesidad de des hacinar las cárceles mediante mecanismos humanitarios, como otorgar libertad a internos de la tercera edad o con enfermedades terminales.
Asimismo, señaló que es «urgente fortalecer las capacitaciones del personal penitenciario y mejorar sus remuneraciones, las cuales no han sido incrementadas desde hace varios años. El gremio sostuvo que estas mejoras son esenciales para garantizar un servicio eficiente y condiciones laborales dignas».
Por otro lado, denunció que el penal de Juliaca alberga actualmente un promedio de 1,500 internos, pese a que su capacidad real es de solo 400, lo que evidencia un grave nivel de hacinamiento. Indicaron que reciben reclusos provenientes de Lima, Trujillo y Chiclayo debido al sistema de progresión por conducta.
Según explicó, cuando un interno muestra mala conducta es trasladado a penales de máxima seguridad como Challapalca; pero si mejora su comportamiento, progresa y finalmente es enviado al penal de Juliaca, considerado un establecimiento modelo. El gremio advirtió que esta situación vuelve insostenible la labor del personal penitenciario.
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