
El representante de los taxistas formales de Puno, Julio Zalazar, informó que su gremio exige una reducción del 50% en los índices de informalidad en el servicio de transporte de taxi antes de que finalice el mes de agosto. Esta exigencia está dirigida a la Municipalidad Provincial de Puno y a la Gerencia de Transportes, entidad a la que acusan de permitir la operación de unidades sin autorización formal.
Como medida de protesta, los conductores afiliados han optado por una «resistencia pasiva», consistente en no cumplir con la constatación vehicular programada entre los meses de abril y mayo. Asimismo, no han realizado el segundo pago correspondiente a este proceso, que asciende a 80 soles por unidad. Esta acción incluye a aproximadamente 2,500 unidades de taxis formales que actualmente operan en la ciudad de Puno.
Zalazar señaló que esta medida continuará hasta que se observen resultados concretos en la reducción del transporte informal. Advirtió que, en caso contrario, no descartan adoptar acciones más visibles, como movilizaciones. Indicó también que cada propietario de taxi es responsable del mantenimiento y operatividad de su vehículo, y que el cumplimiento de los trámites forma parte de un reclamo ante la presencia de unidades que circulan sin cumplir los requisitos exigidos por ley. (R.A.)
