El Centro de Atención Residencial (CAR) de la Beneficencia de Puno actualmente acoge a 10 madres adolescentes, cuyas edades oscilan entre los 13 y 17 años, junto a sus 9 menores hijos, brindándoles atención integral bajo la modalidad de acogimiento familiar. El programa ofrece asistencia las 24 horas del día, a través de un equipo técnico conformado por psicóloga, educadora, trabajadora social, enfermera y personal auxiliar. Las beneficiarias reciben alimentación, vestimenta, atención médica, educación y formación para su reinserción social y económica.

Marilyn Lanza, presidenta del directorio de la Beneficencia de Puno, informó que las adolescentes llegan derivadas por la Unidad de Protección Especial del Ministerio de la Mujer, tras haber sufrido situaciones de violencia o abandono familiar. Según precisó, la demanda para ingresar al programa ha superado la capacidad operativa del equipo técnico, el cual, conforme a la normativa vigente, debe mantener una proporción específica de profesionales por cada grupo de beneficiarias.

Lanza señaló que el CAR de Puno es el único centro de este tipo en toda la región, y manifestó que la institución no recibe transferencias económicas ni apoyo técnico del Ministerio de la Mujer, por lo que todos los recursos destinados al programa provienen exclusivamente de la propia beneficencia. Ante la creciente demanda que según indicó alcanza hasta dos nuevas solicitudes por semana, hizo un llamado a dicho ministerio para ampliar el apoyo y permitir la creación de un nuevo centro de atención. (R.A.)