En medio de una creciente crisis de seguridad en la región Puno, el viceministro de Seguridad Pública, Luis Fernando Reátegui Lazarte, anunció que este fin de semana (sábado o domingo) arribarán a Juliaca 20 motocicletas y 2 patrulleros nuevos, unidades que —según precisó— estarán destinadas exclusivamente a reforzar la presencia policial en la ciudad.

Aunque la llegada de estos vehículos representa una medida paliativa frente a los constantes hechos delictivos reportados, el funcionario evitó comprometerse con fechas concretas sobre la esperada reorganización policial, una de las principales demandas de la ciudadanía juliaqueña desde hace varios meses.

Reátegui evita compromisos sobre cambios en la PNP y niega “espíritu de cuerpo”.

Consultado por los medios sobre la exigencia de la población de remover a policías cuestionados por su ineficiencia o vínculos con actos irregulares, Reátegui respondió que el tema “está en evaluación” y que se tratará recién cuando asuma funciones un nuevo jefe policial en la región.

El viceministro rechazó la existencia de espíritu de cuerpo dentro de la Policía Nacional, asegurando que la misma institución ha venido capturando a malos elementos en sus filas. Sin embargo, esta afirmación contrasta con la percepción ciudadana, que señala una falta de transparencia y autocontrol en la PNP, agravada por la ausencia de sanciones ejemplares.

Desconoce lista de cambios propuesta por exjefe policial

Reátegui también desestimó la lista preliminar de cambios presentada por el exjefe de la Región Policial Puno, General PNP Francisco Amadeo Ninalaya Martínez, quien antes de dejar el cargo había propuesto una reestructuración del personal operativo.

“Si bien es cierto es un oficio de cambios, esa relación no existe oficialmente. Yo te puedo decir que esto no va”, subrayó el viceministro.

Reorganización policial en suspenso: promesas sin cronograma

Pese a la presión social expresada incluso mediante huelgas y movilizaciones, Reátegui no pudo precisar cuándo se concretará la reorganización total de la PNP en Puno, limitándose a decir de manera ambigua que “los cambios ya se están dando”.

Este tipo de declaraciones refuerza el malestar ciudadano, ya que la falta de medidas estructurales continúa alimentando la percepción de impunidad y desprotección en zonas como Juliaca, considerada una de las ciudades con mayor índice de criminalidad en el sur del país.

R.C.M.

Por admin