En su segundo día de intervención en la región Puno, el contralor general de la República, César Aguilar Surichaqui, realizó una visita de control al Hospital III EsSalud Puno, donde identificó diversas deficiencias que podrían afectar de manera directa la calidad de atención brindada a más de 20 mil asegurados.

Durante la verificación, el equipo de la Contraloría constató que los equipos nuevos destinados a la futura infraestructura hospitalaria carecen de asignación patrimonial y no figuran en el registro oficial de bienes. Además, se encuentran almacenados en ambientes no adecuados, situación que incrementa el riesgo de deterioro. También se advirtió que no se realizó la evaluación de Funciones Obstétricas y Neonatales Esenciales (FONE), requisito indispensable para integrar dichos equipos a los servicios de salud.

Otro punto crítico fue la revisión de la ambulancia destinada al traslado de pacientes hacia Lima, la cual no cumple con las condiciones mínimas para viajes de larga distancia. El vehículo no cuenta con radio de comunicación ni con equipamiento básico, lo que compromete la seguridad del traslado. En el área de Emergencia, se alertó la presencia de vidrio crudo material no apto para zonas sísmicas que únicamente posee protección laminada, generando un riesgo para pacientes y personal médico.

En cuanto al equipamiento biomédico, la Contraloría verificó que el ecógrafo actualmente utilizado es antiguo y no cuenta con actualización de software, lo que limita su funcionalidad. En el servicio de tomografía, uno de los equipos permanece inoperativo desde hace dos años, mientras que el tomógrafo en funcionamiento opera en un ambiente con filtraciones de agua, condición que podría haber afectado al equipo fuera de servicio. En Radiología también se observaron filtraciones en el techo y el uso de una camilla improvisada sobre una mesa, afectando la seguridad y continuidad del servicio.

El contralor Aguilar Surichaqui recomendó la instalación de una mesa técnica con la sede central de EsSalud, a fin de gestionar equipamiento crítico a nivel nacional en coordinación con el Congreso de la República. Señaló que estas deficiencias se repiten en otros hospitales del país, por lo que resulta urgente reforzar la atención a la población asegurada. En el almacén central de medicamentos, además, se detectó que no se respeta la capacidad de carga de los anaqueles y que la cadena de frío sigue operando con refrigeradores de 1997, ya fuera de su vida útil.

En una intervención paralela, la Contraloría efectuó una visita de control al Cuartel de Serenazgo de la Municipalidad Provincial de Puno, donde verificó que varias camionetas y motocicletas permanecen inoperativas debido a la falta de personal, limitando la capacidad de respuesta ante emergencias. También se constató que, de las 50 cámaras de videovigilancia instaladas en la ciudad, solo 36 funcionan correctamente, y que no todos los 70 serenos cuentan con habilitación para conducir los vehículos asignados.

La Contraloría informó que continuará con estas visitas preventivas en la región, con el objetivo de alertar oportunamente a las entidades responsables y contribuir a mejorar la calidad de los servicios públicos en beneficio de la ciudadanía.

R.C.M.

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