La puesta en marcha de los trabajos de apertura del jirón Moquegua ha generado una fuerte controversia en la provincia de San Román. La obra, que contempla una inversión superior a los seis millones de soles y un plazo de ejecución de seis meses, enfrenta cuestionamientos relacionados con su prioridad, el contexto político en que se desarrolla y la ausencia de un consenso pleno con los vecinos del sector.

Uno de los principales críticos del proyecto es el regidor Javier Chura Espirilla, quien expresó dudas sobre la necesidad de intervenir esta vía en las actuales circunstancias. Según señaló, los recursos municipales debieron orientarse a zonas periféricas de la ciudad que presentan mayores carencias en infraestructura y servicios básicos.

El concejal sostuvo que el problema principal en el jirón Moquegua no radica en el estado físico de la vía, sino en la falta de orden y autoridad para enfrentar problemas como el comercio ambulatorio y la inseguridad. En ese sentido, consideró que la apertura de la calle sería una medida insuficiente para resolver los problemas estructurales que afectan al sector.

La polémica se intensificó debido a que el inicio de la obra coincide con las recientes denuncias de presuntos actos de corrupción en la Gerencia de Transportes de la Municipalidad Provincial de San Román, investigaciones que incluso alcanzan al alcalde de la provincia.

Consultado sobre si el proyecto podría interpretarse como una estrategia para desviar la atención pública de estos hechos, Chura Espirilla indicó que la ciudadanía podría percibirlo de esa manera, considerando que el anuncio y ejecución de la obra se produjeron inmediatamente después de que se hicieran públicas las denuncias.

Si bien reconoció como un hecho positivo que la autoridad edil haya mostrado disposición para colaborar con las investigaciones fiscales, cuestionó la gestión municipal por la presunta falta de funcionarios con el perfil técnico adecuado. Según manifestó, algunos cargos de confianza serían ocupados por personas designadas por cercanía o amistad, antes que por experiencia y capacidad profesional.

A las observaciones políticas se suma el malestar de un sector de vecinos y comerciantes de la zona. Aunque la municipalidad realizó reuniones y audiencias previas, persisten desacuerdos respecto a la ejecución del proyecto y sus posibles impactos en las actividades económicas del lugar.

El regidor advirtió además que, si no se garantiza el cumplimiento de las normas y el control del espacio público, la intervención no tendrá un efecto duradero en la reducción de actos delictivos ni en la recuperación del orden urbano.

Finalmente, Chura Espirilla expresó preocupación por la capacidad de la gestión municipal para cumplir con los plazos establecidos. Recordó que diversas obras ejecutadas en los últimos años han sufrido retrasos significativos, por lo que señaló que la población espera que, considerando la millonaria inversión comprometida, el proyecto sea concluido dentro del tiempo previsto y sin mayores contratiempos.

La ejecución de esta obra continuará bajo la atención de la ciudadanía, mientras persisten los cuestionamientos sobre su prioridad, su impacto real en la ciudad y el contexto político en el que ha sido impulsada.

R.C.M.

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