Yerson Coacalla, subsecretario de los trabajadores administrativos de la Red de Salud Puno, ha denunciado públicamente ser víctima de presuntas agresiones verbales y psicológicas. El dirigente señaló directamente a una personal que labora en la institución de apellido Villagra, quien supuestamente lo habría agredido y amenazado con denunciarlo por violación.

Según Coacalla, estos ataques se dan como represalia a sus denuncias sobre presuntas irregularidades, faltas y delitos relacionados con el concurso de plazas. El subsecretario afirmó que estas convocatorias «ya tendrían nombre propio», lo que indicaría que el proceso es amañado y que las plazas ya estarían asignadas de antemano.

La grave acusación de Coacalla pone en el ojo de la tormenta la transparencia de los procesos internos en la Red de Salud Puno y la seguridad de quienes denuncian actos ilícitos.

(E.C)