El consejero regional por Chucuito-Juli, Basilio Mendoza, calificó con nota cero la gestión del gobernador Richard Hancco, denunciando presuntos actos de corrupción comparables al caso Odebrecht. Mendoza criticó que, tras casi dos años de gobierno, no se ejecute ninguna obra de envergadura en carreteras mientras proyectos emblemáticos permanecen paralizados sin justificación aparente.

El consejero detalló irregularidades específicas: el hospital materno infantil de Juliaca paralizado, pero con gasto de presupuesto continuo, el hospital de Huancané con dos adicionales que superan los 3 millones de soles, y el hospital de Juli con retrasos sin aplicación de penalidades contractuales. Mendoza cuestionó la ausencia de control sobre estas obras estratégicas para la región.

Asimismo, Mendoza acusó al gobernador regional de utilizar recursos públicos con fines políticos, revelando que el gobernador intentó afiliarlo al partido Somos Perú. El consejero denunció que el propio gobernador y algunos consejeros sí se afiliaron mientras él se negó. Según Mendoza, la administración regional se maneja «al estilo fujimorista», priorizando intereses partidarios sobre el desarrollo regional.

Las declaraciones del consejero Mendoza evidencian una fractura al interior del Consejo Regional de Puno, donde autoridades electas cuestionan abiertamente la gestión del gobernador. La denuncia sobre afiliaciones políticas dentro del gobierno regional plantea interrogantes sobre posibles conflictos de interés y uso indebido del aparato estatal para fines electorales del partido Somos Perú.

(E.C)