Un nuevo escándalo ha sacudido a la Policía Nacional del Perú en Puno. Un patrullero de la comisaría del Centro Poblado de Jayllihuaya, fue descubierto siendo utilizado como «taxi» para recoger a un suboficial que había abandonado su servicio.

El hecho ocurrió el pasado miércoles 12 de febrero a las 10:45 am. El patrullero, con placa EPD-903, fue visto estacionado afuera de un hotel en el jirón Tarapacá 335, en el centro de la ciudad. Dos agentes policiales admitieron que esperaban a su colega, el suboficial PNP Miguel Zevallos Pizarro, quien aparentemente se estaba «acicalando».

Al verso descubiertos, los agentes se retiraron del lugar sin recoger al suboficial y regresaron a Jayllihuaya.

Investigaciones en la comisaría de Jayllihuaya confirmaron que el suboficial Zevallos había faltado a su servicio, sin registrar formalmente su ingreso. Sus propios compañeros no solo utilizaron el patrullero para recogerlo, sino que también lo estaban encubriendo en su falta.

El jefe de la Región Policial de Puno, General PNP Francisco Ninalaya Martínez, confirmó que el suboficial Miguel Zevallos había abandonado su servicio y que tanto él como los agentes que dispusieron indebidamente del patrullero serán sancionados. «Lo que nosotros tenemos conocimiento es que este efectivo policial habría estado con abandono de servicio durante esas horas. Eso amerita una sanción de acuerdo a nuestro reglamento de régimen disciplinario. A todos ellos que de una mala forma hubieran podido protegerlo serán sancionados… en los próximos 10 días tenemos el resultado de la investigación», dijo el jefe policial.

Este nuevo escándalo ha generado indignación en la población puneña, que exige una investigación exhaustiva y sanciones ejemplares para los responsables.

(E.C)