
La fiscal de Prevención del Delito de San Román, Marifé Añasco Yáñez, informó sobre los resultados de los operativos inopinados realizados junto a Osinergmin e Indecopi en diversos grifos y plantas de gas de la ciudad. Durante las inspecciones, la magistrada confirmó que existe un desabastecimiento real de gasolina, pero advirtió que actuará con firmeza contra quienes, teniendo stock, se nieguen a venderlo.
Según el balance de la fiscalía, aproximadamente el 80% de los grifos visitados se encuentran con stock cero de gasolina regular y premium. Solo un 20% de los establecimientos cuenta con el combustible, siendo principalmente aquellos que son clientes directos de la planta de Petroperú, la cual abastece a cerca del 30% de los grifos en Puno.
Añasco precisó que Petroperú está racionando el producto, entregando volúmenes reducidos como 500 galones en lugar de los 2,000 habituales para evitar un colapso total. «Si no hubiera Petroperú, definitivamente no tendríamos combustible», sentenció la fiscal, resaltando que las otras distribuidoras mayoristas enfrentan problemas de importación debido al conflicto bélico en el Golfo Pérsico.
A pesar de la escasez comprobada, la fiscalía detectó casos aislados de grifos que ocultaban combustible. En un par de establecimientos se hallaron más de 600 galones guardados sin que el precio estuviera publicado, negándose la venta al público. Añasco Yáñez fue enfática al señalar que los propietarios que incurran en estas prácticas serán denunciados por acaparamiento.
(E.C)
