
Luego de tres días de intensa búsqueda, fue encontrado el cuerpo sin vida de Teófilo Puma Quispe, de 83 años, en las gélidas aguas del río Coata, a la altura del punto de captación de agua de la EPS Seda Juliaca, en inmediaciones del puente Independencia.
El hallazgo se produjo luego de que los familiares del octogenario tomaran conocimiento, a través de La Decana, sobre la presencia de un cuerpo en la zona. De inmediato, se trasladaron hasta el lugar, para saber si se trataría de su ser querido, quien había sido reportado como desaparecido desde el pasado viernes 3 de abril.

Según la denuncia presentada por la familia, el adulto mayor salió de su vivienda, ubicada en el jirón Las Palmeras, en la urbanización Popular La Victoria (referencia parque 2 de Mayo), distrito de San Miguel, aproximadamente a las 10:00 de la mañana del Viernes Santo, sin que se volviera a tener noticias de su paradero. Desde entonces, sus allegados iniciaron una búsqueda constante en distintos puntos de la ciudad.
De acuerdo con el testimonio de sus familiares, durante la noche del domingo se intentó recuperar el cuerpo; sin embargo, las labores se vieron limitadas por el incremento del caudal del río y la escasa iluminación en la zona.

Para la mañana de este lunes 6 de abril, personal de la Policía de Rescate llegó al lugar pasadas las 8:00 a. m., situación que generó malestar entre los familiares, quienes esperaban una intervención más temprana para agilizar la recuperación.
Tras cerca de una hora de trabajo conjunto entre efectivos de la Policía de Rescate, la Compañía de Bomberos de San Román y personal de serenazgo de Juliaca, se logró recuperar el cuerpo de las aguas del río Coata.

Los familiares identificaron a Teófilo Puma Quispe por la vestimenta que llevaba al momento de su desaparición: una chompa negra, casaca azul oscuro, buzo plomo claro y un sombrero.
Las autoridades correspondientes deberán continuar con las diligencias para esclarecer las circunstancias de este lamentable hecho, mientras que los familiares atraviesan momentos de profundo dolor tras la confirmación del deceso.

