Máximo Gonzalo López, trabajador del área de Parques y Jardines de la Municipalidad Provincial de San Román, denunció el daño ocasionado al monumento del recordado padre Teodoro Sakata Andrade.

Según relató, una parte de la mano y la Biblia que sostenía la escultura se encuentran rotas. López presume que el desperfecto habría sido causado por ciudadanos que, junto a sus menores hijos, se subieron al monumento sin medir las consecuencias.

El trabajador hizo un llamado a la población juliaqueña a cuidar los ornamentos y monumentos de la ciudad, recordando que tanto en la Plaza de Armas como en la Plaza Bolognesi se ubican esculturas representativas que forman parte del patrimonio local.

(E.C)