
El alcalde distrital de Nuñoa, Luis Eudis Condori Mendoza, participó este sábado en una reunión organizada por las Rondas Campesinas de Maranganí (Canchis – Cusco) en el sector de Quenamari, donde se confirmó la anexión de dicha jurisdicción a la región cusqueña.
Durante el encuentro, que se desarrolló frente al local de usos múltiples recientemente instalado en la zona, los organizadores interrumpieron sus actividades al notar la llegada de la comitiva puneña. El burgomaestre fue invitado a dirigir unas palabras antes de que los anfitriones se refirieran a él y a sus acompañantes como “visitantes”, en una clara señal de desconocimiento de la pertenencia puneña del territorio.
La presencia de la autoridad de Nuñoa puso en evidencia la situación limítrofe crítica en la provincia de Melgar, la cual viene siendo denunciada desde hace meses por comuneros y dirigentes locales. Condori Mendoza solicitó el cumplimiento inmediato del cronograma del proceso de delimitación territorial, aprobado en 2023 mediante una comisión técnica con participación de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM).

El alcalde recordó que existen compromisos de inversión pendientes en la zona, como la construcción de un centro de salud a cargo del Gobierno Regional de Puno y una institución educativa a cargo de la Municipalidad Provincial de Melgar, obras que hasta la fecha no muestran avances.
Días atrás, el alcalde provincial de Melgar, Rosel Mamani Hancco, manifestó su preocupación ante la posibilidad de que comunidades como Quenamari, Chillihua, Pata Quenamari y Choquecota sean anexadas al distrito cusqueño de Maranganí. En ese marco, envió un documento a la PCM exigiendo el respeto al reconocimiento legal de estas localidades como parte de Puno, más aún en vísperas de los Censos Nacionales 2025.
En tanto, el dirigente comunal de Quenamari, Patricio Soncco Mari, exigió la presencia de las rondas campesinas de Nuñoa y Melgar, así como del gobernador regional Richard Hancco Soncco, a quien acusó de desatender a su distrito.

“Nos están quitando nuestros terrenos y también invadiéndonos a vista y paciencia de nuestras autoridades”, expresó con indignación.
La situación evidencia una tensión creciente en los límites Puno – Cusco, donde las comunidades demandan acciones concretas del Gobierno central y regional para garantizar la defensa de su territorio.
