
Monseñor Ciro Quispe, obispo de la prelatura de Juli, se habría reunido con padres de familia del Colegio de Alto Rendimiento (COAR) de Puno con el objetivo de persuadirlos para renovar el convenio de arrendamiento del local educativo ubicado en Chucuito, bajo la condición de que se le mantenga como representante legal del acuerdo. Este convenio con las prelaturas de Juli, Ayaviri y Sicuani venció a finales de junio, lo que ha generado incertidumbre sobre la continuidad del servicio educativo.
La propuesta del prelado de Juli fue rechazada por los obispos de Ayaviri y Sicuani, quienes consideran necesario designar un nuevo representante legal para suscribir el contrato con el Gobierno Regional de Puno. Según señalaron, el permiso que anteriormente recaía en Quispe ya no tiene validez, por lo que se requiere una nueva representación legal consensuada entre los tres obispos.
Ante la falta de acuerdos, el gerente general del Gobierno Regional de Puno, Oscar Macedo Cárdenas, informó que se evalúa recurrir al nuncio apostólico para que intervenga y facilite una solución. Las autoridades regionales han manifestado su intención de renovar el contrato, pero indican que se necesita voluntad por parte de las autoridades religiosas para avanzar en las negociaciones y asegurar la continuidad de la educación para los estudiantes del COAR Puno. (R.A.)
