La enfermera Katherine Pari López, personal SERUMS del puesto de salud de Quinsachata, perteneciente a la Red de Salud Lampa, denunció las difíciles condiciones en las que desempeña su labor junto a su compañero técnico debido a la falta de acceso al establecimiento de salud y a la carencia de recursos básicos.

La profesional explicó que, para llegar a su centro de trabajo, debe caminar más de una hora para llegar hasta su centro de trabajo, ya que el río Cabanillas ha erosionado el acceso y el puente quedo en el medio del rio desde hace meses.

“El puesto de salud está prácticamente aislado. Los pobladores no pueden llegar fácilmente porque el puente está dañado. En época de lluvias es muy peligroso cruzar”, indicó la enfermera, quien también pidió que se restablezca la accesibilidad al centro médico.

Además, detalló que el establecimiento no cuenta con médico ni obstetra, lo que limita severamente la atención a la población, especialmente a las madres gestantes. “Solo atendemos dos personas: una enfermera y un técnico. Hacemos lo posible para aliviar el dolor o tratar resfríos, pero no podemos hacer diagnósticos ni atender partos”, lamentó.

Por su parte, el técnico David Larico Cañapataña señaló que el puesto de salud fue construido hace más de 20 años con material rústico y no cuenta con servicios básicos. Los moradores consumen agua del subsuelo, y el establecimiento no dispone de ambulancia ni motocicleta para atender emergencias.

“Hace dos años nos entregaron una ambulancia inoperativa. Hoy no tenemos ningún medio de transporte. Pese a eso, la Red de Salud Lampa nos exige cumplir metas”, cuestionó el técnico, quien recordó que antes contaban con una obstetra que acudía tres veces por semana, pero fue reasignada al puesto de salud de Huayta Central.

El personal médico de Quinsachata hizo un llamado urgente a las autoridades locales, provinciales y regionales para que se rehabilite el puente dañado, se mejore la infraestructura del centro de salud y se asigne un equipo completo de profesionales y medios de transporte.

“En temporada de lluvias sufrimos bastante. A veces debemos dar la vuelta por Cabanilla o Isla para llegar. Pedimos que no se olviden de esta comunidad”, concluyó la enfermera Katherine Pari con evidente preocupación.

R.C.M.

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