El escritor puneño Omar Aramayo consideró que la infortunada frase “Puno no es el Perú” debe ser una oportunidad para la unidad y ver lo positivo que tiene esta región y las grandes contribuciones que hizo y hace al Perú.

Recordó que la región tiene grandes riquezas naturales y culturales, así como una herencia intelectual irremplazable, que hacen de Puno un resumen del Perú moderno.

Asimismo, reflexionó que la otra cara de la moneda es la pobreza de su población, por la indiferencia del estado central que ha marginado de los programas de desarrollo al departamento altiplánico.

“Los antiguos puneños se dieron cuenta de esto también, por eso existe una tradición rebelde en esta tierra, un ejemplo es el alzamiento de Túpac Amaru que ha conmovido a cinco repúblicas de América”, dijo Aramayo.

Efectivamente, en el siglo XVIII, Diego Cristobal Tupac Amaru, hermano de José Gabriel Condorcanqui, comandó desde Azángaro la primera revolución independista latinoamericana contra la corona española.

R.C.M.

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