Pobladores acusan ausencia de Serenazgo y consumo de alcohol entre agentes municipales durante la fiesta por el 439 aniversario.

El 439 aniversario de Azángaro terminó en tragedia tras la muerte de José David Luque Mamani (32), natural del centro poblado de Sollocota, distrito de San José, quien fue hallado sin vida la madrugada del domingo, a pocos metros del escenario principal donde se realizaba el remate bailable organizado por la Municipalidad Provincial.
El hecho se encuentra bajo investigación, aunque vecinos y testigos denuncian falta de seguridad, consumo excesivo de alcohol y ausencia de Serenazgo en un evento de gran concentración de público.

Hallazgo del cuerpo y primeras diligencias
El cuerpo del joven fue encontrado con signos de violencia, generando incertidumbre sobre las circunstancias de su muerte. Vecinos señalaron la presencia de sangre en un vehículo y en un poste cercanos, lo que refuerza las sospechas de un hecho violento durante la celebración.
Los familiares de la víctima llegaron al lugar e identificaron el cuerpo, protagonizando dramáticas escenas de dolor tras ver el levantamiento realizado por la Policía, hecho que también fue cuestionado debido a la ausencia del fiscal de turno.

Denuncias contra autoridades municipales
Testigos y pobladores afirmaron que varios agentes municipales se encontraban en estado de ebriedad, lo que redujo la capacidad de respuesta frente a los disturbios registrados en el evento.
Uno de los asistentes denunció que la celebración se convirtió en “dos días de borrachera” y cuestionó el gasto realizado por la comuna para el aniversario. Asimismo, acusó al alcalde Salvador Apaza Flores de no garantizar la seguridad del público y tolerar la falta de Serenazgo, cuyos miembros, según versiones locales, también habrían estado consumiendo bebidas alcohólicas.

Exigen investigación y sanciones
La población exige una investigación profunda para esclarecer las causas del fallecimiento y determinar las responsabilidades municipales.
Vecinos y dirigentes coincidieron en que el consumo excesivo de alcohol y la falta de planificación en la seguridad fueron detonantes de la tragedia. Advirtieron que hechos similares no deben repetirse en futuras celebraciones oficiales de Azángaro.
