
El fiscal especializado en trata de personas, Paolo Deza Medina, informó que los casos vinculados a este delito se han incrementado en la región Puno durante los primeros meses del 2025. Según precisó, hasta mayo se registran más de 15 casos adicionales en comparación al mismo periodo del año pasado, situación que genera preocupación en las autoridades.
El representante del Ministerio Público explicó que actualmente la Fiscalía de Trata de Personas de Juliaca mantiene alrededor de 50 expedientes en etapa de investigación, la mayoría relacionados con explotación sexual de menores y mayores de edad. Indicó además que el trabajo fiscal se desarrolla en coordinación con la Policía Nacional en distintos puntos considerados focos críticos como Juliaca, La Rinconada, Macusani, Puno y Desaguadero.
Deza Medina señaló que, de mantenerse esta tendencia, al cierre del 2025 la región podría superar el centenar de casos de trata de personas. Asimismo, reconoció que existe una cifra oculta que no llega a ser denunciada, por lo que el número real de víctimas podría ser mucho mayor.

El fiscal atribuyó este incremento a diversos factores, entre ellos la disminución de campañas preventivas debido al contexto político y electoral. Según indicó, actualmente existe mayor atención en actividades políticas que en acciones de sensibilización y prevención contra este delito.
Otro de los factores señalados fue el crecimiento de la minería ilegal, actividad que —según explicó— genera entornos vinculados al crimen organizado, tráfico de drogas y explotación de personas. En ese sentido, cuestionó la falta de acciones más firmes del Gobierno Central para enfrentar estas actividades ilícitas.
Respecto a la situación de Juliaca y la región Puno, el magistrado indicó que continúan siendo zonas de origen y tránsito de víctimas de trata de personas, debido principalmente a la alta informalidad comercial existente. Explicó que esta situación es aprovechada por organizaciones y personas que vulneran derechos humanos y laborales mediante explotación sexual y laboral.

Asimismo, sostuvo que la modalidad más recurrente continúa siendo la explotación sexual, especialmente en bares y cantinas donde mujeres son utilizadas para incrementar el consumo de bebidas alcohólicas. En contraste, advirtió que la explotación laboral suele pasar desapercibida debido a la “naturalización” de las vulneraciones laborales en la sociedad puneña.
Finalmente, el fiscal destacó la importancia de fortalecer los operativos conjuntos entre la Policía, el Ministerio Público y los gobiernos locales. Señaló que las intervenciones en lugares como La Rinconada y Juliaca ayudan a combatir estas redes delictivas, aunque reconoció que muchas municipalidades aún carecen de logística y medios de transporte para ejecutar operativos de manera constante.
