
El director de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) San Román, Luis Jarid Mamani Llano, informó que más del 80% de la infraestructura educativa en el ámbito de esta provincia ya cumplió su ciclo de vida útil, situación que evidencia la urgente necesidad de renovación y mejoras estructurales en los centros educativos.
En ese sentido, precisó que, hasta el momento, la UGEL no ha recibido reportes oficiales sobre colapsos o daños graves ocasionados por las recientes precipitaciones en las instituciones educativas de la provincia. No obstante, anunció que ya fue aprobado el listado de mantenimiento de las instituciones educativas del ámbito de San Román, lo que permitirá que los directores reciban directamente en sus cuentas los recursos económicos destinados a estas labores.
Mamani Llano explicó que desde la UGEL se solicitará que, durante el presente año, se prioricen trabajos vinculados a la evacuación de aguas pluviales y la mejora de las instalaciones sanitarias, considerando que estos aspectos son fundamentales para garantizar condiciones adecuadas y seguras para los estudiantes y docentes.

“Vamos trabajando en ello, pero es de pleno conocimiento que la infraestructura educativa en San Román está completamente colapsada. Necesitamos una renovación urgente”, enfatizó el funcionario, al tiempo de reconocer que el Gobierno Regional ha venido ejecutando acciones de reposición de infraestructura en algunas instituciones emblemáticas, como el Colegio Politécnico Regional, Colegio La Merced, Comercio 32, Perú Birf, Tomás Alba Edison, Colegio Cabanillas, entre otras.
Asimismo, el director de la UGEL San Román lamentó la escasa intervención de las autoridades locales en la mejora de la infraestructura educativa, señalando que “muy poco han hecho” en este aspecto. Por ello, reiteró un llamado al Gobierno Nacional para que dirija una atención prioritaria a la situación que atraviesa el sector educación en la provincia de San Román.
Mamani Llano reiteró que más del 80% de las instituciones educativas ya superaron su vida útil y remarcó la necesidad de que las próximas autoridades locales y regionales apuesten decididamente por la renovación tanto de la infraestructura como del mobiliario escolar.

Finalmente, explicó que estas deficiencias se presentan con mayor frecuencia en el ámbito urbano, a diferencia del sector rural, donde las comunidades suelen organizarse para mantener las infraestructuras educativas. Añadió que muchas de las construcciones anteriores a 1985 fueron edificadas con adobe, mientras que recién a partir de ese año se empezó a utilizar material de concreto, lo que hoy marca una diferencia significativa en la resistencia y seguridad de las aulas.
