En la Plaza Zarumilla de Juliaca, el candidato a la Presidencia del Perú, Ronald Atencio fue enfático en señalar que en la reunión no estaban los enemigos del pueblo, señalan que el verdadero enemigo del país no está lejos, sino en las mafias congresales y los partidos de la ultraderecha que, han secuestrado la democracia. Indicaron que este es un momento histórico para identificar con claridad a quienes afectan los intereses del pueblo.

En ese sentido, exhortó a levantar la voz y enviar un mensaje firme hacia la capital, remarcando que el pueblo de Puno no se rinde ni se arrodilla. Aseguraron que la población continuará resistiendo y luchando unida para defender sus derechos y recuperar la democracia.

Hermanos, amigos, compañeros y camaradas, «vengo a la ciudad de Puno para expresar un mensaje de unidad y reivindicación democrática, señaló, recordando que el sur peruano ha sido históricamente protagonista de luchas sociales, señaló el candidato presidencial, expresando que las movilizaciones y sacrificios del pasado permitieron que hoy se mantenga vigente la voz del pueblo organizado, porque han originado mártires y sobre la historia de esos mártires estamos al frente»,

Durante el acto, destacó que las vidas y esfuerzos entregados en anteriores jornadas de protesta fortalecen su convicción de cambio. Con ese respaldo simbólico, afirmó que afrontarán el próximo proceso electoral con la seguridad de obtener una victoria que permita recuperar la democracia en el país.

Compañeros, dijo Ronald Atencio, “nosotros vamos a crear de manera inmediata una Convención de la Verdad para las víctimas del asesinato y del genocidio perpetrado por la ultraderecha peruana. Vamos a instalar una Comisión de la Verdad con facultades, atribuciones y obligaciones claras”.

Y la primera obligación que debe asumir el Estado peruano es iniciar, de forma inmediata y desde el primer momento, el empadronamiento de todas las víctimas. Ya se conoce la necesidad de resarcir a todos los fallecidos y a todos los heridos que ha dejado la dictadura de la señora Dina Boluarte, puntualizó lanzando luego vivas por Puno y por el Perú