En medio del segundo día de huelga indefinida en la zona de Ananea, una violenta incursión contra el campamento de la Central de Cooperativas Mineras dejó graves daños materiales, un fallecido, un herido y denuncias de posibles secuestrados, según informaron los directivos de la organización.

El gerente general de la Central de Cooperativas, Javier Quispe Ñaca, señaló que hay más de 17 maquinarias, pertenecientes a tres cooperativas, fueron destruidas tras el ataque. Entre los equipos incinerados se registraron 3 excavadoras, 5 cargadores frontales y 15 volquetes, además de grupos electrógenos, tableros eléctricos, oficinas administrativas y las habitaciones de obreros y empleados.

Quispe detalló que incluso se habría sustraído material destinado al procesamiento minero, lo que agrava aún más la situación. “Ha sido una incursión extremadamente violenta. Han quemado todo el campamento y existen indicios de que algunas personas habrían sido secuestradas”, lamentó.

El representante minero también cuestionó la falta de intervención policial. Según indicó, se alertó a los agentes antes del ataque, pero estos “no actuaron porque estaban a la espera de una orden”.

El gerente atribuyó estas acciones a “delincuentes y parte de la sociedad civil que promueven el desorden, además de presuntos mineros ilegales”, descartando que los responsables sean trabajadores de las cooperativas, ya que —sostuvo— ellos esperan el reinicio programado de las operaciones.

Las pérdidas económicas serían millonarias, mientras que la tensión en la zona aumenta tras confirmarse la muerte de un minero, además de un herido y reportes aún no precisados de personas retenidas contra su voluntad.

Los directivos de la Central de Cooperativas denunciaron también que corren riesgo de sufrir atentados contra sus vidas, por lo que pidieron garantías y la intervención urgente de las autoridades para restablecer el orden y salvaguardar la integridad de los trabajadores.

R.C.M.

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