
El analista político Alberto Quintanilla Chacón, analizó la actual crisis institucional del país, señalando que la gestión interina de José Jerí es una continuación del «pacto mafioso» del gobierno anterior y pronosticando que el electorado peruano buscará un cambio radical fuera de Lima en los próximos comicios.
Quintanilla Chacón, sostuvo que el camino para la vacancia de José Jerí es viable, aunque requiere 78 votos; donde explicó que otra ruta es la censura de la mesa directiva, que solo necesita 66 votos, pero enfrenta el obstáculo de que el presidente del Congreso, Fernando Rospigliosi, se ha negado a convocar al pleno para este fin.
Según el analista, Jerí busca mantenerse en el cargo el mayor tiempo posible para favorecer a grupos de empresarios chinos, mencionando al señor Zhihua Yang como representante de estos intereses en negocios presuntamente irregulares, como la contratación para el mantenimiento de cámaras donadas a Palacio de Gobierno.
El analista pronosticó que Jerí será vacado probablemente después del 1 de marzo, cuando se retomen las sesiones ordinarias del pleno, ya que partidos como Fuerza Popular y Alianza para el Progreso estarían dispuestos a brindar los votos necesarios. Para Quintanilla, es urgente un cambio constitucional que restablezca el equilibrio de poderes y evite que se realicen negociados desde la presidencia de la República.

Y respecto a las elecciones de abril de 2026, Quintanilla destacó que, según encuestas de Datum, el 65% de los peruanos prefiere a un «outsider» como candidato presidencial. Bajo esta premisa, el analista afirmó que figuras tradicionales de la derecha como Keiko Fujimori y Rafael López Aliaga no serán presidentes.
Quintanilla proyecta que el próximo presidente será un personaje proveniente de provincias, vinculado a sectores que demandan un cambio y que se alejan de las apuestas por la derecha. Advirtió que la campaña será confusa debido al elevado número de postulantes, contando actualmente con 36 listas en competencia.
El analista subrayó que el sur peruano, que representa una parte significativa del electorado nacional, mantiene una tendencia hacia discursos radicales, anticentralistas y de izquierda. Quintanilla prevé que el voto en esta región se disputará principalmente entre tres agrupaciones.
(E.C)
