
La gestión de la Entidad Prestadora de Servicios de Saneamiento (Seda Juliaca) enfrenta uno de sus momentos más delicados, en medio de cuestionamientos por presuntas irregularidades no resueltas, una marcada parálisis administrativa y un creciente descontento ciudadano ante la calidad del servicio.
El regidor municipal Javier Chura Espirilla expuso la gravedad de la situación, señalando que, pese a haberse identificado fallas importantes —como el colapso del techo de una cisterna valorizada en aproximadamente medio millón de soles—, no se han adoptado medidas concretas para establecer responsabilidades ni separar a funcionarios involucrados.
Un entramado que frena decisiones
Uno de los principales obstáculos para corregir el rumbo de la entidad radica en su propia estructura de gobierno. Según explicó Chura, la eventual remoción del gerente general depende del Directorio; sin embargo, la renovación de este órgano está condicionada a una propuesta formal del alcalde provincial.

En su calidad de presidente de la Junta de Accionistas, el alcalde tiene la atribución exclusiva de proponer al nuevo representante de la municipalidad ante el Directorio. Sin este paso previo, cualquier intento de cambio queda estancado. “Para poder tomar una decisión, tiene que existir un documento formal del señor alcalde”, precisó el regidor, quien calificó esta situación como una inacción que limita la capacidad de respuesta institucional.
Cuestionamientos a la transparencia
La última rendición de cuentas presentada por el Directorio y la Gerencia también ha sido objeto de críticas. En dicha exposición, los directivos sostuvieron que no existen responsabilidades por las fallas detectadas, lo que generó el rechazo de varios regidores, quienes consideran que, al menos de manera preventiva, debieron adoptarse medidas como la rotación o separación de funcionarios.
Asimismo, iniciativas desde el propio concejo para promover cambios han sido desestimadas por aspectos técnicos. Chura informó que su propuesta para solicitar la renovación del representante municipal fue rechazada bajo el argumento de que los regidores no cuentan con competencias para ello, dejando nuevamente la decisión en manos de la alcaldía.

Impacto directo en la ciudadanía
Mientras los procesos administrativos permanecen entrampados, la población de Juliaca continúa enfrentando las consecuencias. En los últimos días, vecinos han expresado su malestar mediante protestas, cuestionando tanto el incremento de tarifas como la calidad del servicio brindado.
La situación evidencia una brecha creciente entre la gestión institucional y las expectativas de la ciudadanía. En un contexto donde el acceso al agua y saneamiento es un derecho fundamental, diversos sectores coinciden en que se requiere una intervención oportuna, transparente y eficaz que permita restablecer la confianza y garantizar un servicio digno.
La crisis en Seda Juliaca no solo pone en tela de juicio la eficiencia administrativa, sino también el compromiso de las autoridades con la rendición de cuentas y la atención de las necesidades urgentes de la población.
