
Celia Calizaya Colorado, directora de una institución educativa del nivel inicial de la isla flotante Qapi Los Uros, opinó que la enseñanza presencial es más recomendable, porque los niños no aprenden correctamente mediante las clases virtuales. “La institución donde trabajo no cuenta con electricidad y un porcentaje mínimo de padres de familia tienen paneles solares, por eso la virtualidad no ha sido efectiva”, señaló y recordó que muchas familias no cuentan con un celular moderno debido a la extrema pobreza.
También manifestó que el plan de readaptación va a paso lento, pues a los estudiantes les está costando aprender lo que no se les pudo enseñar durante los dos años más críticos de la pandemia sanitaria.
