Entre lágrimas y con la esperanza de encontrar solidaridad en la población, la señora Gregoria Chayña solicitó apoyo económico para el tratamiento de su hija Aidé, una adolescente de 17 años que padece una severa deformación en la columna vertebral que ha deteriorado gravemente su calidad de vida.

Según relató la madre, su hija nació con una malformación en la columna y, debido a las limitaciones económicas de la familia, nunca pudo acceder a tratamientos especializados durante su infancia. A pesar de las dificultades, Aidé asistió a la escuela durante varios años, pero su estado de salud se agravó progresivamente hasta impedirle continuar sus estudios.

Gregoria explicó que el año pasado los dolores se intensificaron, al punto de que la adolescente ya no puede caminar largas distancias, permanecer sentada o de pie por mucho tiempo, ni asistir al colegio. Además, presenta dificultades respiratorias debido a la presión que la deformación ejerce sobre sus órganos internos.

La madre indicó que buscó atención médica en diversos hospitales especializados de Lima, incluyendo el Hospital Nacional Edgardo Rebagliati, el Hospital San Borja y el Instituto Nacional de Salud del Niño en Breña. Sin embargo, aseguró que los especialistas le informaron que una intervención quirúrgica en el país representaba un alto riesgo, por lo que le sugirieron buscar alternativas en el extranjero.

De acuerdo con la información proporcionada por la familia, una evaluación realizada por especialistas internacionales estimó en aproximadamente 35 mil dólares el costo de una cirugía y tratamiento fuera del Perú, una suma imposible de asumir para la madre, quien se dedica exclusivamente al cuidado de su hija.

“Soy madre soltera y no cuento con recursos. Mi hija cada día empeora más y tengo miedo por su futuro. Pido ayuda a las personas de buen corazón para que pueda recibir atención médica”, expresó Gregoria.

Por su parte, Aidé manifestó su deseo de recuperar una vida normal. “Siempre he querido ser como los demás adolescentes. No puedo correr, caminar mucho ni estudiar. Me falta el aire y me duele la espalda. Quiero seguir estudiando y tener una vida normal”, señaló con visible emoción.

La adolescente mide apenas 1.22 metros y presenta bajo peso, condiciones que también preocupan a los especialistas y a su familia. Actualmente permanece la mayor parte del tiempo recostada debido a los intensos dolores que le provoca su condición.

Con el objetivo de recaudar fondos, la familia anunció la realización de una pollada solidaria este domingo 28 de junio desde las 10:00 de la mañana en la Plaza Zarumilla de Juliaca. Cada plato tendrá un costo de 15 soles y los organizadores esperan vender alrededor de 300 porciones.

Asimismo, la madre puso a disposición de la ciudadanía el número de Yape 987 10 20 26, a nombre de Gregoria Chayña, para quienes deseen realizar aportes económicos.

Entre lágrimas, Aidé hizo un llamado a la solidaridad de la población. “Ayúdenme, por favor. Quiero ser normal”, expresó la adolescente, cuya historia ha conmovido a numerosos ciudadanos que siguen de cerca su lucha por acceder a una oportunidad de tratamiento.

R.C.M.

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