
En un ambiente de respeto y profunda espiritualidad, el sabio andino de la Asociación Folklórica de Tokoros y Pinquillos “Los Chiñipilcos” cumplió con la tradicional ceremonia del Kintu y la posterior ofrenda a la Pachamama, una práctica ancestral que se mantiene viva año tras año como muestra de gratitud y pedido de bienestar para la comunidad.
“Hemos cumplido como de costumbre, año a año siempre llevamos esta costumbre”, expresó el sabio andino, quien a sus 80 años de edad continúa participando activamente en las actividades de la institución, demostrando su compromiso con la preservación de las tradiciones andinas y el legado cultural de sus ancestros.

Al ser consultado sobre las proyecciones para el año agrícola 2026, tras la ofrenda realizada, señaló que el primer sembrío será reducido, debido a que no se registraron lluvias abundantes en la etapa inicial. Sin embargo, indicó que el segundo sembrío será mejor, ya que posteriormente sí se presentaron precipitaciones favorables para el desarrollo de los cultivos.
Pese a estas variaciones climáticas, el sabio andino precisó que, en términos generales, el 2026 será un buen año para la agricultura, con resultados positivos para los productores del campo.

Finalmente, resaltó que ante los buenos frutos que se esperan, es importante agradecer a los Apus y a nuestro Señor, reafirmando así la convivencia entre la cosmovisión andina y la fe, como parte esencial de la identidad cultural de los pueblos del altiplano.
