Los 49 tenientes gobernadores del distrito de Quilcapunco, en la provincia de San Antonio de Putina, se retiraron de manera pacífica de la primera audiencia de informe económico de 2026 en señal de protesta. Los representantes comunales denunciaron haber sido víctimas de maltratos y faltas de respeto por parte del alcalde, licenciado Pedro Álvarez Moya, y del teniente alcalde, Rafael Lipe.

Andrés Tipula Zapata, presidente de los tenientes gobernadores del distrito, informó que el altercado se produjo cuando las autoridades comunales exigieron explicaciones sobre proyectos pendientes. Según Tipula, el burgomaestre y el regidor oficialista respondieron con expresiones despectivas, tratándolos como si fueran una molestia para la gestión. «Nos ha tratado mal… al tiempo de indicar que se retiraron y no participaron del informe económico», manifestó el dirigente.

Uno de los principales reclamos de los tenientes gobernadores es la nula gestión para la compra de un nuevo terreno para el cementerio, un proyecto que contaba con presupuesto participativo desde el año 2024 y que fue postergado para 2025 sin que hasta la fecha se haya concretado la adquisición.

Asimismo, Tipula Zapata cuestionó la capacidad de la actual administración, señalando que en los más de tres años de gestión no se han visto obras de impacto y que las pocas ejecutadas presentan graves deficiencias. «Hay obras que actualmente están totalmente con rajaduras y fisuras», denunció el representante, añadiendo que la municipalidad se ha limitado a gastar los recursos del Foncomun y el Canon como un «repartijo» sin realizar gestión pública efectiva para atraer mayores presupuestos.

Debido a lo que consideran una falta de transparencia y una «pésima convocatoria» que impidió la asistencia masiva de la población por motivos laborales, los tenientes gobernadores anunciaron que presentarán un documento formal exigiendo una nueva audiencia pública.

Los 49 representantes, que abarcan las zonas alta, baja, media, barrios y centros poblados, reafirmaron su rol de vigilancia y advirtieron sobre presuntas irregularidades en el uso de maquinaria pesada, las cuales habrían motivado la actitud hostil del alcalde. «Nosotros somos vigilantes de nuestro distrito y, al no haber diálogo ni respeto, hemos decidido no firmar ninguna acta ni avalar este informe», sentenció Tipula Zapata.

(E.C)