
La unidad de flagrancia piloto de Juliaca, en la provincia de San Román, registró resultados positivos en la atención inmediata de delitos y se acercó a los 400 casos durante este año, informó el presidente de la Corte Superior de Justicia de Puno, Benny Álvarez Quiñones. El magistrado precisó que el programa funcionó por más de un año con recursos propios y personal institucional, mientras el Poder Judicial gestionó ante el Ministerio de Economía y Finanzas la transferencia presupuestal para convertirlo en una unidad permanente.
Álvarez explicó que la unidad articuló el trabajo de cinco instituciones: Poder Judicial, Ministerio Público, Policía Nacional, INPE y Defensa Pública, además del apoyo de municipalidades y del Gobierno Regional en acciones de seguridad ciudadana. También destacó que la Municipalidad Provincial de San Román donó un terreno para construir la futura sede exclusiva, aunque el servicio continuará en un local provisional mientras se ejecuta la infraestructura definitiva. “Juliaca sí merece la unidad, porque cumple los requisitos de la data estadística”, sostuvo el magistrado al referirse a la evaluación realizada por el Consejo Ejecutivo del Poder Judicial.
El titular de la Corte Superior anunció además coordinaciones para implementar otra unidad de flagrancia piloto en la ciudad de Puno. Asimismo, alertó sobre el incremento de la criminalidad en zonas mineras del norte puneño, como Ananea y La Rinconada, por lo que planteó la creación de un juzgado penal especializado.
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