El ex Ministro de Economía en el Gobierno de Ollanta Humala, se ha referido al tema económico de Puno, señalando que el año 2023 fue muy malo para Puno. Como todos saben, hubo convulsión social y una sequía que tuvo efectos perniciosos en la economía puneña. Sin embargo, todo esto se revirtió en 2024. De hecho, Puno registró la mayor tasa de crecimiento del país, con un 12.2%, según un informe.

Dos sectores explican en gran medida esta recuperación, el sector agropecuario, que creció casi un 60%, impulsado principalmente por la producción de quinua y alfalfa, el sector minero, que destacó con un crecimiento del 21%, gracias a la extracción de estaño, oro y zinc, el sector transportes y otros han crecido significativamente, lo que posiciona a Puno con un crecimiento cuatro veces mayor que el promedio del país.

En cuanto a la economía en general, señaló, “tenemos estabilidad macroeconómica, algo que muchos otros países no tienen. Sin embargo, lo que nos falta es un Estado que funcione. Actualmente, no lo tenemos, y ojalá se recupere en el corto plazo. No es que todo esté destruido, pero sí hemos retrocedido en la capacidad estatal para conducir el país con sensatez».

Significó que ha habido una degradación generalizada en todos los niveles, donde la gente actúa como puede. Además, el gasto corriente ha aumentado sin control, con recursos destinados a gastos superfluos. Esta ha sido la manera en que los gobiernos han mantenido cierto nivel de adhesión política. Lo más descarado ha sido el Congreso, que recibe más recursos simplemente para «mantener la fiesta en paz».

En relación al cuestionado Ministro del Interior, Juan José Santivañez, señaló, “me han preguntado si un cambio de ministro solucionaría los problemas, pero, sinceramente, soy muy escéptico.

«Mientras sigan enquistados los intereses de siempre, nada cambiará. Además, si en sectores clave, como el Ministerio del Interior, se cambia de ministro cada dos meses en promedio, es prácticamente imposible mantener una continuidad en las políticas públicas. Y sin esa continuidad, no se puede planificar el desarrollo ni ejecutar correctamente el gasto», concluyó (FB)