
Minutos antes de las 12:00 del mediodía de este martes 26 de mayo, un nuevo hecho delictivo se registró a plena luz del día en la ciudad de Juliaca. Un ciudadano identificado como Néstor C.F. (34) fue víctima de un asalto a mano armada en la intersección del jirón Huancané con el jirón Raúl Porras, en la cuadra 7 de esta transitada zona comercial.
De acuerdo con información policial y testimonios recogidos en el lugar, dos sujetos que se desplazaban a bordo de una motocicleta lineal interceptaron a la víctima cuando aparentemente esperaba una unidad de servicio urbano o un mototaxi para dirigirse a su domicilio. Los delincuentes, provistos de un arma de fuego, lo encañonaron y le arrebataron una mochila negra en cuyo interior llevaba aproximadamente 20 mil soles, según declaró el agraviado ante la Policía.

Testigos señalaron que, para concretar el robo, los sujetos utilizaron un cúter con el que cortaron los tirantes de la mochila. Tras perpetrar el atraco, el delincuente abordó la motocicleta donde lo esperaba su cómplice; sin embargo, el vehículo presentó fallas al momento de arrancar.
En medio de la tensión y para amedrentar a los transeúntes y propietarios de librerías cercanas, uno de los asaltantes realizó un disparo al aire antes de darse a la fuga con dirección al jirón Huancané. Testigos indicaron luego del atraco la victima resulto con una herida en la cabeza producto del cachazo que recibió por parte del delincuente, por lo que posteriormente abordó un mototaxi por sus propios medios y se dirigió a una clínica particular para recibir atención médica.

Durante las diligencias realizadas en la escena del crimen, las autoridades hallaron dos tirantes de la mochila cortados, una bolsa de plástico azul que contenía ligas, un paquete de galletas y tres soles en monedas. Asimismo, se encontraron cuatro balas sin percutar y un casquillo de bala percutado, elementos que fueron recogidos como parte de la investigación.
Vecinos y comerciantes de la zona expresaron su preocupación por la creciente inseguridad y cuestionaron la tardía respuesta policial. Una testigo indicó a La Decana que, tras el asalto, varias personas intentaron comunicarse reiteradamente con el número de emergencia 105; sin embargo, no obtuvieron respuesta inmediata.

Minutos después del hecho, personal de serenazgo llegó al lugar y dio aviso a la Policía Nacional, que procedió a acordonar la zona. Cerca de 30 minutos más tarde arribaron peritos de criminalística, agentes de la AREINCRI y representantes del Ministerio Público para realizar las diligencias correspondientes.
Al término de las investigaciones preliminares, un representante del Ministerio Público confirmó brevemente que el caso continúa en proceso de investigación y precisó que en el lugar “se encontró cuatro balas sin percutar y un casquillo de bala percutado”, además de señalar que las autoridades se dirigieron a una clínica particular para continuar con las diligencias vinculadas al caso.

