
Rosa Mendizábal, miembro del comité de lucha de la Dirección Regional de Salud (DIRESA) Puno, informó que los trabajadores acordaron en asamblea no retirarse de sus instalaciones. Señaló que esta decisión responde a la falta de información clara sobre el traslado y las condiciones de reubicación. Indicó que se prevé su traslado a ambientes de la Universidad Nacional del Altiplano. Sin embargo, no se han presentado documentos formales ni detalles logísticos. Esto ocurre tras la firma de un contrato para iniciar la demolición.
La representante expresó preocupación por la continuidad de los servicios de salud durante el proceso. Mencionó áreas críticas como la cadena de frío para vacunas, el laboratorio y el SAMU. Asimismo, cuestionó que no se haya definido con precisión el lugar de traslado ni las condiciones en las que operarán. Indicó que no existe información clara sobre el presupuesto asignado al proyecto. Advirtió que estas incertidumbres podrían afectar la atención a la población.
Mendizábal precisó que los trabajadores no se oponen a la construcción del hospital regional Manuel Núñez Butrón. Sin embargo, demandan conocer el plan de contingencia y el destino de las oficinas. Solicitan garantías para asegurar la continuidad de los servicios de salud. Señaló que la decisión de la asamblea es permanecer en las instalaciones actuales. Esto se mantendrá hasta que las autoridades brinden información clara y detallada sobre el proceso de traslado. (R.A.)
