
En medio del nuevo escenario político nacional tras conocerse los resultados oficiales de las elecciones presidenciales, el alcalde de la Municipalidad Provincial de San Román, Óscar Williams Cáceres Rodríguez, planteó la necesidad de establecer un puente de diálogo con la virtual presidenta electa para impulsar una agenda prioritaria para Juliaca y la región Puno. Sin embargo, durante una extensa entrevista también realizó una autocrítica a su administración, admitiendo que varios de los problemas estructurales de la ciudad continúan sin solución.
La autoridad municipal sostuvo que solicitará una audiencia con la futura mandataria apenas asuma funciones, con el propósito de insistir en proyectos que permanecen estancados desde hace años, como el sistema integral de agua y alcantarillado, la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR), la vía de evitamiento, la planta de tratamiento de residuos sólidos, el Colegio de Alto Rendimiento (COAR) y la Central de Criminalística para Juliaca.
Según Williams, estas obras reflejan el abandono histórico que, a su juicio, ha sufrido la región Puno por parte del Gobierno Central. «Ha tenido que producirse una convulsión social para que el Estado vuelva la mirada hacia Juliaca», afirmó al recordar que varios de estos proyectos recién comenzaron a recibir atención tras las protestas sociales de los últimos años.

Puno, una región con demandas históricas
Durante la entrevista, el alcalde insistió en que el próximo Gobierno deberá asumir una política de diálogo permanente con Puno, una de las regiones más golpeadas por los conflictos sociales y la falta de inversión pública.
Señaló que la población mantiene un sentimiento de postergación debido a la demora en la ejecución de obras de saneamiento, la contaminación del lago Titicaca, la ausencia de plantas de tratamiento de aguas residuales, la deficiente infraestructura vial y el escaso impulso a proyectos económicos estratégicos como el Puerto Seco y las Zonas Económicas Especiales.
En ese contexto, consideró indispensable que el Ejecutivo conforme un equipo especial para atender exclusivamente la denominada «agenda Puno», argumentando que los problemas de la región se arrastran desde hace varias décadas sin respuestas concretas.

Llamado a la reconciliación
Consultado sobre la compleja relación entre el nuevo Gobierno y la región Puno, marcada por los hechos de violencia ocurridos durante la crisis política de 2023, Williams sostuvo que el país necesita cerrar heridas mediante el diálogo y la justicia.
Aunque evitó responsabilizar directamente a la nueva presidenta por aquellos acontecimientos, señaló que será necesario ofrecer mensajes de reconciliación hacia los familiares de las víctimas y atender las demandas históricas de la región para recuperar la confianza de la población.
También rechazó las propuestas de militarizar Puno como respuesta a la conflictividad social, indicando que la presencia de las Fuerzas Armadas solo debe justificarse frente a situaciones extremas de delincuencia y no como mecanismo permanente de control social.

Una gestión marcada por la inestabilidad política
Al realizar un balance de sus casi cuatro años de gobierno municipal, Williams atribuyó parte de las dificultades de su administración a la constante inestabilidad política del país.
Recordó que durante su gestión tuvo que coordinar con tres presidentes de la República y numerosos ministros y viceministros, situación que, según explicó, retrasó la continuidad de diversos proyectos de inversión.
No obstante, reconoció que varios objetivos planteados al inicio de su mandato no pudieron concretarse. Entre ellos mencionó el control definitivo de los establecimientos nocturnos informales, la construcción de nuevos mercados, la reducción de la inseguridad ciudadana y el mejoramiento integral de la infraestructura vial.
En materia de seguridad, sostuvo que las municipalidades cumplen únicamente un rol articulador y cuestionó que los gobiernos locales deban asumir gastos que corresponden al Estado, como la adquisición de patrulleros, cámaras de vigilancia y equipamiento policial.

Autocrítica frente a los problemas de Juliaca
Uno de los momentos más significativos de la entrevista ocurrió cuando el alcalde admitió que su administración no logró resolver problemas que continúan afectando diariamente a la población.
Reconoció que las mafias vinculadas al funcionamiento de centros nocturnos ilegales siguen dificultando el ordenamiento de la ciudad, mientras que la informalidad comercial continúa limitando la construcción de nuevos mercados. Asimismo, aceptó que las expectativas ciudadanas sobre una mayor seguridad no pudieron cumplirse plenamente, pese al incremento de la inversión municipal en este rubro.
También señaló que el limitado presupuesto y el incremento de los costos de los combustibles retrasaron el programa de recapeo de calles, aunque aseguró que dejará maquinaria y proyectos encaminados para la siguiente administración.

Futuro político en suspenso
Respecto a una eventual candidatura en las próximas elecciones municipales, Williams indicó que aún no ha tomado una decisión. Señaló que, una vez concluido su mandato, priorizará a su familia y sus actividades académicas, aunque no descartó regresar a la política en el futuro.
Mientras tanto, aseguró que continuará apoyando las gestiones que permitan concretar los proyectos estratégicos para Juliaca, convencido de que el próximo Gobierno tendrá la responsabilidad de demostrar si realmente existe voluntad política para atender las demandas históricas de Puno o si estas volverán a quedar relegadas en la agenda nacional.

