
El excandidato presidencial Roberto Sánchez Palomino afirmó en Juliaca que su organización política, Juntos por el Perú, no reconoce la proclamación de Keiko Fujimori como presidenta electa del Perú para el periodo 2026-2031. El dirigente sostuvo que el proceso electoral presenta presuntas irregularidades, especialmente en la segunda vuelta, por lo que anunció que continuarán las acciones legales tanto a nivel nacional como ante instancias internacionales.
Durante una reunión con la Asociación Nacional de Familiares de las Víctimas de los sucesos ocurridos en el sur del país, Sánchez señaló que una de las principales prioridades de su agrupación será impulsar la creación de una comisión parlamentaria de la verdad y reconciliación. Según indicó, esta tendría como finalidad investigar las muertes registradas durante las protestas sociales, establecer responsabilidades y promover medidas de reparación para los familiares de las víctimas, además de garantizar el acompañamiento del Estado a través de diversos ministerios.

Respecto a la reciente proclamación presidencial, el excongresista sostuvo que el Jurado Nacional de Elecciones habría incumplido su propio reglamento al resolver el proceso antes de atender una apelación presentada por su organización. En ese sentido, informó que han interpuesto una medida cautelar ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, argumentando una supuesta vulneración de las garantías del proceso electoral debido a cambios en los procedimientos aplicados al voto de los peruanos en el extranjero durante la segunda vuelta.
Sánchez también cuestionó al fujimorismo, al que responsabilizó políticamente por los hechos ocurridos durante las protestas del 9 de enero de 2023 en el sur del país. Consideró que el eventual gobierno de Keiko Fujimori debería ofrecer disculpas públicas a las víctimas y promover la derogación de normas que, a su juicio, favorecen la impunidad de efectivos policiales y militares involucrados en presuntas violaciones de derechos humanos.

En el plano político, anunció el fortalecimiento de una coalición parlamentaria integrada por Juntos por el Perú, el movimiento OBRAS liderado por Ricardo Pablo Belmont Cassinelli y la agrupación AHORA NACIÓN encabezada por Alfonso López Chau. Explicó que esta alianza buscará impulsar una agenda centrada en la defensa de los derechos humanos, la investigación de las muertes durante las protestas, la derogación de leyes que consideran favorables a la impunidad y la liberación del expresidente Pedro Castillo.
Consultado sobre una eventual reunión con Keiko Fujimori, Sánchez indicó que solo sería posible si existiera voluntad política para atender las principales demandas planteadas por su agrupación, entre ellas justicia para las víctimas del sur, la derogación de las denominadas «leyes pro impunidad» y la revisión de la situación judicial de Pedro Castillo. De lo contrario, aseguró que ejercerán una oposición política dentro del marco constitucional.

Finalmente, el líder político anunció que su organización convocará a una conferencia nacional para definir las acciones que emprenderán tras la proclamación presidencial, reafirmando que mantendrán una estrategia de «resistencia democrática» y continuarán impugnando los resultados electorales mediante las vías legales que consideren pertinentes.
